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Hojas de sombra

Qué cuentan tus emociones

"Una emoción no causa dolor. La resistencia o supresión de una emoción sí"

Frederick Dodson


Tenemos la tendencia a movernos por dualismos. Vivimos un mundo dicotómico, en el que etiquetamos y nos movemos constantemente en aquello que está bien y aquello que está mal y, las emociones, no están absentas. En la psicología existen diferentes teorías, postulaciones y enfoques. Principalmente entorno a las increíbles y desconocidas, emociones.


Pero ¿Son estas positivas y negativas? ¿Tienen connotaciones buenas o malas en nuestra vida? Para ello, vamos a definir las cuatro emociones más básicas.


MIEDO


Cuando hablamos del miedo, es una emoción que lleva con nosotros desde que existimos, teniendo una función principalmente adaptativa. Des de nuestros orígenes, existe el miedo como método de supervivencia para nuestra especie. Nos alerta de aquellas situaciones que pueden ser peligrosas para nosotros, pero ¿Cuándo este miedo deja de ser útil o necesario? Cuando el miedo deja de tener una función adaptativa.


El miedo tiene una función adaptativa y a lo primero que te lleva es a huir o a quedarte paralizado. Pero ese miedo ¿es real? Es decir, ¿existe un verdadero peligro ante esa situación? Es aquí donde entra nuestra capacidad de análisis y poder de decisión. Debemos saber identificar qué tipo de creencias nos están causando esos miedos. ¿Cuál es el peligro?


ALEGRÍA


Por otro lado, cuando hablamos de la emoción de la alegría, se produce ante una situación de ganancia, es un estado de bienestar que tiene la función de compartir y de afiliación. Bien es cierto que, la tendencia es a etiquetar esta emoción como positiva pero, también es cierto que puede usarse como máscara a la hora de no poder gestionar otras emociones, utilizando la positividad tóxica como protección ante las adversidades.


Puede vivirse como una emoción problemática cuando existe la tendencia a estar alegres de manera constante e impuesta.


RABIA


La rabia es de las emociones más intensas que podemos sentir y experimentar, por tanto, se trata de una emoción que normalmente nubla toda nuestra parte más racional. Aparece cuando se ha atentado contra nuestra dignidad, se nos ha hecho daño o se han vulnerado nuestros derechos.


Al igual que en el miedo, a través de esta emoción nuestro cuerpo también reacciona a través del sistema nervioso, llegando a acumular el riego sanguíneo en las manos preparándonos para posibles conductas a las que llevan esta emoción. Todas nuestras hormonas se revolucionan y nos preparan para la acción.


Es una emoción que se nos escapa, que quiere salir y, por eso, en ocasiones, sentimos que no sabemos cómo gestionarla y creemos que debe ser controlada. La rabia surge a través de una situación en la que se produce una injusticia y tiene la función de poner límites.


TRISTEZA

Por último, la tristeza es una emoción que aparece ante una situación de pérdida y tiene la función de introspección y autoreflexión.


La tristeza es una de las primeras emociones que surgieron en la especie humana. Es una emoción que nos invita a situaciones de melancolía y añoranza. Surge al producirse una pérdida.


Para gestionar la tristeza, es importante indagar sobre su origen ¿Qué has perdido en esa situación? ¿Cómo gestionas las pérdidas? ¿Estás evadiendo aquello que te molesta? ¿Qué es exactamente lo que te hace sentir triste?


TODAS LAS EMOCIONES TIENEN UNA FUNCIÓN


La emoción es una respuesta que da nuestro organismo ante un estímulo y nos está enviando un mensaje, nos da información.


Las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida nos producen en mayor o menor medida emociones.

“No podemos elegir nuestras circunstancias externas, pero siempre podemos elegir como responder ante ellas”.

Epícteto


Lo importante, a la hora de gestionar las emociones consiste en Identificar la Emoción: ¿qué emoción estoy sintiendo?


Párate a pensar y hazte las siguientes preguntas: ¿Qué estoy sintiendo?

Analizar cuáles son las emociones que te cuesta más expresar y gestionar, ¿Cuáles no has aprendido a regular? ¿Estoy sintiendo una pérdida? ¿Una injusticia? ¿Un peligro?


*Puedes encontrar este artículo en Instituto Superior de Estudios Psicológicos.

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