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Hojas de sombra

Ni contigo ni sin ti. Navegando en las relaciones intermitentes

"En una relación intermitente, el corazón anhela la estabilidad mientras la mente se aferra a la ilusión de la esperanza."


Las relaciones intermitentes, también conocidas como "ni contigo ni sin ti", son un fenómeno común pero desafiante en el mundo de los vínculos. Estas relaciones se caracterizan por ciclos repetitivos de separación y reconciliación, donde los involucrados parecen incapaces de estar juntos de manera constante, pero tampoco pueden estar separados definitivamente. Esta dinámica puede ser agotadora emocionalmente y generar un profundo sentido de confusión y frustración para ambas partes.


¿Cómo funcionan estas relaciones?


Las relaciones intermitentes a menudo están arraigadas en patrones de apego inseguro, donde los individuos pueden experimentar miedo a la intimidad o a la vulnerabilidad emocional. En lugar de enfrentar estos miedos de manera constructiva, pueden recurrir a una serie de comportamientos disfuncionales, como la evasión emocional, la manipulación o la búsqueda constante de validación externa.


Estos ciclos de separación y reconciliación pueden ser alimentados por una variedad de factores, incluyendo la incapacidad para comunicarse de manera efectiva, la falta de compromiso o la dependencia emocional. A menudo, una de las partes puede sentirse atrapada en la relación debido a un fuerte apego emocional o a la esperanza de que las cosas eventualmente mejoren.


La dificultad de relacionarnos desde esta dinámica


La dificultad de estar en una relación intermitente radica en la constante montaña rusa emocional en la que se encuentran las personas involucradas. La incertidumbre constante sobre el futuro de la relación puede generar ansiedad, depresión y una sensación de falta de control sobre nuestras vidas. Pero a la vez, sentimos un fuerte enganche que nos dificulta muchísimo poder cortar con esta montaña rusa.


De ahí muchas veces el sentir que "cuando estamos bien, es el cielo. Cuando estamos mal, el mismo infierno".


Además, estas relaciones pueden tener un impacto negativo en la autoestima y la salud mental de los individuos involucrados. La falta de estabilidad emocional puede socavar la confianza en una misma y dificultar el desarrollo de relaciones saludables en el futuro.


¿Se puede salir de este tipo de relaciones?


Cerrar o cortar con una relación intermitente puede ser un proceso difícil pero necesario para el crecimiento personal y emocional, sobre todo, a nivel individual. Aquí hay algunas herramientas y estrategias que pueden ser útiles en este proceso:


  • Autoreflexión: Tómate el tiempo para reflexionar sobre tus propias necesidades, deseos y límites en una relación. Identifica qué aspectos de la relación son insostenibles para ti y por qué.

  • Comunicación asertiva: Expresa tus sentimientos y necesidades de manera clara y directa a tu pareja. Si decides terminar la relación, hazlo de manera respetuosa pero firme. Aquí el contacto 0 es primordial.

  • Establecer límites: Define límites claros en la relación y mantente firme en ellos. Esto puede implicar establecer reglas sobre el contacto después de la separación o evitar situaciones que te hagan recaer en patrones antiguos.

  • Cuidado personal: Dedica tiempo a cuidar de ti misma durante este proceso. Esto puede incluir actividades como ejercicio, meditación, pasar tiempo con tus amistades y familiares de apoyo, y buscar actividades que te traigan alegría y satisfacción.


En última instancia, cerrar o cortar con una relación intermitente puede ser doloroso y desafiante, pero también puede ser el primer paso hacia una mayor claridad, crecimiento y bienestar emocional. Recuerda que mereces una relación que te brinde estabilidad, seguridad y felicidad.

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