¿Es normal no tener deseo a veces (o durante una etapa larga)?
Sí, es completamente normal. El deseo sexual no es constante, lineal ni automático, aunque culturalmente se nos haya transmitido la idea de que “debería” estar siempre disponible, especialmente dentro de una relación de pareja. En realidad, el deseo es un fenómeno complejo que depende de múltiples factores emocionales, relacionales, corporales y contextuales.
El deseo no aparece en el vacío. Se ve profundamente influido por el estrés, el cansancio físico y mental, la carga laboral o familiar, la autoexigencia, el estado emocional, la relación con el propio cuerpo, la historia personal y la calidad del vínculo con la pareja. Cuando el cuerpo está en modo supervivencia, alerta o agotamiento, el deseo suele disminuir como una respuesta adaptativa, no como un fallo.
Además, muchas personas viven el deseo desde una lógica de exigencia: “tendría que tener ganas”, “algo me pasa”, “antes no era así”. Esta presión suele generar justo el efecto contrario:…

