¡Hoy me voy a empoderar!

"No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo"

Leonardo Da Vinci



¿Has oído hablar alguna vez sobre el empoderamiento?


Hay muchísimas definiciones sobre este concepto y, sobre todo, en función de la perspectiva a la que se refiera o ideología suele variar. Pero del empoderamiento que os quiero hablar yo es del empoderamiento personal, de tu poder.


El empoderamiento personal se produce cuando una persona logra empoderar su vida, es decir, tener el poder y la capacidad de saber gestionar (no controlar) sus emociones, pensamientos, potenciar la seguridad y autoestima, realizar un proceso de autoconocimiento y sobre todo, saber cuáles son tus debilidades pero también tus fortalezas y alzarlas.


Para saber dirigir tu vida, debes tener el poder de ella. Debes confiar en ti. Eres protagonista de tu vida, de tus fracasos que te aportan nuevos aprendizajes pero también de tus éxitos que te indican por dónde debes continuar en el camino vital. Tener empoderamiento personal, es tener el poder sobre ti. Tú eres quien mejor te conoce.


Se trata de utilizar todas tus fortalezas para coger el suficiente coraje necesario para trabajar todas aquellas inseguridades o debilidades que consideras que están ahí, detrás de ese escudo de acero y así poder afrontar cualquier reto que te ponga tú o se te presente en la vida.


¿Cómo podemos fomentar este empoderamiento? Lo fácil, sería poneros una larga lista de competencias y habilidades que debes empezar a tener o a potenciar para poder fomentar el empoderamiento pero… ¿Y si realizamos un ejercicio?


Los que me conocéis ya sabéis que me encantan y considero que permiten un espacio de reflexión más poderoso y se comprenden muchísimo más que una simple lectura, ya que se trata no sólo de saber o conocer sino de sentir ¿Qué pensáis?


Imagínate que tienes delante a una persona a la que quieres mucho, no importa quién sea ni de qué círculo provenga de tu entorno. Sólo piensa en alguien a quien aprecias muchísimas y quieres con mucha fuerza. ¿Ya lo tienes?


Pues bien, ahora imagínate que esa persona tiene un sueño, un objetivo o una meta en la vida a lo que tú, en cuanto te ha dado su confianza y te lo ha contado con toda ilusión, ese proyecto que tiene en mente o esa situación que le preocupa, le contestas:


- ¿En serio? ¿Tú crees que eres capaz de alcanzar ese sueño? Yo creo que no, es más, no creo que valgas para ello.

- No vales para eso…No vas a poder con todo.

- No tienes lo que hay que tener.

- No creo que llegues a dónde quieres ir, no eres lo suficientemente bueno/buena.

- ¿A estas alturas te crees que vas a conseguirlo? ¡Para nada!

-


¿Se te ocurriría decirle alguna de estas frases a esa persona? ¿Pensarías algo así? A una persona a la que quieres y tienes estima ¿Le dirías esto?

- No vales para nada

- Tu físico es horrible, estás lleno/llena de defectos

- Nadie te va a querer nunca así, tal y como eres

- No tienes derecho a que te quieran

- No deberían pasarte cosas buenas, tampoco te las mereces.

- Nu